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V Etnoruta "Tras los pasos de Colón"

El día 13 de agosto de 2011, un numeroso grupo de personas de Torresmenudas y allegados, entre ellos, niños, jóvenes y adultos, realizamos una salida de senderismo con el fin de disfrutar de la zona y pasar una jornada de amistad. La salida tuvo lugar a las 9 de la mañana más o menos desde la plaza del pueblo. Momentos antes de la salida se respiraba en el ambiente ilusión y sonrisas. El día prometía y también, ¡cómo no! en lo climatológico. 

Nos pusimos en camino con dirección a Valcuevo por el camino Salamanca, siempre escoltados por varios coches escoba y de avituallamiento. Este es el camino que hace bastantes años, 50, 60 y más, utilizaban nuestros padres y abuelos para llevar el ganado a la feria, según nos comentó Manolo.

Después de una hora y media de cómodo camino llegamos al monumento a Colón situado en Valcuevo. Este monumento es el más antiguo de España dedicado a Colón. Se construyó en 1.868 por Mariano Solís y su propiedad fue adjudicada a la Universidad de Salamanca. Con los años y sobre todo por las agresiones humanas el monumento se ha deteriorado mucho y ha precisado alguna restauración. Con este monumento se quiere recordar que Colón se reunió con algunos dominicos en el convento que por entonces tenían los dominicos de San esteban en Valcuevo, para estudiar la posibilidad del viaje a las Indias por el Oeste. Importante fue la ayuda recibida por Colón de los dominicos y especialmente de  fray Diego Deza, confesor particular de la reina Isabel la Católica.

Después de ver el monumento a Colón y refrescar convenientemente nos dirigimos a Zorita. Aquí pudimos ver parte de la Hacienda Zorita y sobre todo la gran bodega con forma de nave invertida donde envejece el vino que contienen sus aproximadamente 1500 cubas de roble. Tuvimos ocasión , los adultos, de degustar el vino Zorita Durius entre risas y buen humor. !Qué lástima de unas tapitas para haber acompañado¡.

Desde Zorita salimos con dirección a Valverdón y en las proximidades del Tormes sacamos las viandas de las que dimos buena cuenta. El tiempo dedicado a la comida fue breve, pues los más pequeños olían la proximidad de la piscina y no había tiempo que perder. Así, nos pusimos el bañador y quién más, quién menos nos dimos un buen baño reparador y relajante.

La jornada terminó con el regreso en coche a Torresmenudas hacia media tarde. Fue un día alegre y bonito en el que mayores y pequeños pudimos compartir el camino, las risas y el brindis.

Ojalá podamos seguir con esta iniciativa realizada desde hace ya varios años y cada vez seamos más. Enhorabuena a todos los que colaboráis y lo hacéis posible tanto este año como en todos los anteriores.